Salud, sin mitos

imagesCarlitos fue siempre la alegría de su hogar. Durante la crianza, madre, abuela y tía no escatimaron en mimos, y todas las cosas que le molestaban instintivamente dejaron de hacerlas. Cuando la doctora del consultorio le dijo que había que lavarle el pipi al bebé, y todos los días y echarle el pellejito para atrás con cuidado, la idea fue desechada ipso facto.

Ya más grandecito un médico quiso corregir el problema de Carlitos. A consecuencia de la manipulación el pene se le irritó mucho y nunca más volvieron a tocárselo, hasta que la mamá descubrió que estaba tan cerrado que ya le molestaba orinar.

En el Hospital Pediátrico de esta ciudad le practicaron la circuncisión. Toda la familia estaba aterrada porque por no cumplir con lo establecido el niño fue sometido a una operación con anestesia general, que siempre incluye un riesgo considerable para la vida, además de una dolorosa recuperación.

¿POR QUÉ MI HIJO TIENE EL PENE CERRADO?

La mayoría de las madres en algún momento se hacen esa pregunta y algunas no saben qué hacer. La respuesta es sencilla: casi la totalidad de los niños nacen así, es lo que se llama sinequia balanoprepucial (adherencia del prepucio al glande) condición fisiológica, normal dentro del desarrollo del infante y desaparece espontáneamente con el crecimiento, a través de ejercicios, erecciones y de la higiene general. Lee el resto de esta entrada

Para que las madres abracen a sus niños

llleLas Tunas fue la única provincia del país que no reportó fallecimientos maternos durante el 2016, resultado que avala el talento y esfuerzo de los profesionales de Salud del territorio.

En ello fue determinante la Comisión de Atención  a la Materna Crítica que actuó de manera oportuna para ofrecer diagnósticos oportunos a las pacientes en estado de gravedad.

Níyima Corps Agüero, subdirectora de la Maternidad del hospital Ernesto Guevara de la Serna explicó a 26 que durante el pasado calendario, los especialistas recibieron capacitación a través de cursos nacionales e internacionales. Ello les otorgó un nivel científico superior para enfrentar el quehacer diario.

“Ofrecemos buena asistencia a la materna critica; todas las pacientes que llegaron complicadas a la maternidad hoy comparten con su bebé”, apuntó Corps.

Desde allí se organizan nuevas estrategias para disminuir la tasa de mortalidad infantil que cerró el 2016 en 4,1 por cada mil nacidos vivos, inferior a la media nacional de 4,3. “Logramos completar tres especialistas por equipo e incrementar el número de residentes para perfeccionar el tratamiento a la población”.

La especialista enfatizó en la necesidad de integrar todos los factores para mantener el resultado y disminuir el indicador de mortalidad infantil. “El tema del embarazo en la adolescencia, por ejemplo, debe tratarse desde la misma familia, el sistema educacional y las organizaciones políticas y de masas. Cuando esa muchacha -incluso menor de edad- llega a una institución médica, ya está embarazada y los riesgos son mayores para la madre y el bebé”.

Otro de los asuntos medulares es la realización de la cesárea. Se tomó la decisión de discutir en colectivo los diferentes casos antes de una intervención quirúrgica; que no sea la opinión de un galeno, o de un solo equipo de guardia; teniendo en cuenta los riesgos que implican para el feto no nacer por vía transvaginal; y también para su mamá.

Nuestra intención –concluyó- es mejorar cada día el servicio e incrementar la satisfacción de las familias. Para ello debemos reforzar la comunicación médico paciente y de esa manera responder de manera oportuna a las inquietudes e insatisfacciones.”

 

 

Para salvar el futuro

OLYMPUS DIGITAL CAMERAMariana nació a las 27 semanas con un peso inferior a los 700 gramos. Su madre sufrió una preeclampsia grave y tuvo que ser intervenida de inmediato. Aunque las posibilidades de supervivencia de la pequeña eran mínimas, los profesionales de la sala de Neonatología del hospital Ernesto Guevara de la Serna, lograron mantenerla con vida.

“Para mí –recuerda la mamá- fue muy duro e impactante saber que mi hija estaba en un estado crítico. Tenerla ahora entre mis brazos es un verdadero milagro. No sé ni cómo agradecer la dedicación, el amor y el talento del equipo médico”.

Mariana es una de los tantos recién nacidos que pasaron en el 2016 por esta sala de cuidados intensivos neonatales y que hoy disfrutan del abrigo familiar. Allí fueron atendidos niños de un peso inferior a los 1000 gramos y prematuros extremos por debajo de las 28 semanas de edad gestacional con un alto índice de supervivencia.

El pasado calendario se caracterizó por la alta morbilidad, asociada con la prematuridad extrema, las infecciones de inicio precoz, trasmitidas por la madre al bebé, y otras complicaciones. También se atendieron niños con infecciones adquiridas en la comunidad, causadas por la administración de infusiones de medicina verde a los pequeños, sin conocer su concentración. Los especialistas recomiendan la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses de edad.

En la sala de Neonatología del hospital Guevara, no faltan los deseos de mejorar la calidad de la asistencia. Ana Nastia Tamayo Ortiz, jefa del servicio, expuso que la atención se extiende más allá del servicio, una vez egresados son rehabilitados en la consulta de neurodesarrollo hasta los cinco años.

Para quienes laboran allí es una satisfacción entregar un niño saludable a sus padres. Así refirió  Inalvis Fonseca, enfermera con 20 años de experiencia en la Neonatología. “Es la verdadera muestra de que valió la pena el sacrifico y las noches de desvelos junto a ellos. Permanecemos  más tiempo en esta sala que en nuestra casa y duele mucho cuando algo sale mal, lloramos la perdida junto al familiar”.

 

Los rostros del milagro

OLYMPUS DIGITAL CAMERAA las  2:20 de la madrugada del 25 de septiembre de 2016 se escucharon los  primeros llantos de Fabianne Andrea. Nada sorprendente para quienes a diario son testigos de tantos alumbramientos. Sin embargo, Olga Lidia, la madre de la pequeña, no borra de su memoria aquel sonido que le devolvió las esperanzas.  ¡Su niñita estaba viva!

“A las 27 comencé a expulsar líquido y me hicieron cesárea. Los médicos me habían explicado los riesgos para la bebé, por eso al escucharla gritar me dije: nació con vida. Tan solo pesó 950 gramos y fue trasladada de inmediato a Neonatología, donde pasó casi un mes ventilada”.

Aunque ya han pasado algunos meses no logra contener las lágrimas.  “Estoy con mi niña gracias al esfuerzo y al desvelo de todo el equipo. No encuentro la manera de mostrar mi agradecimiento”. Entonces, mira a la pequeña dormida sobre su pecho y le regala una tierna sonrisa. Es un momento mágico, solo de ellas, madre e hija unidas por amor.

Los protagonistas de la felicidad que hoy goza Olga Lidia son también responsables de la alegría de muchas otras féminas en esta provincia. El recién concluido calendario registró  cinco mil 919 nacimientos, 701 menos que en el 2015 y una tasa de mortalidad infantil de 4,1 por cada mil nacidos vivos en menores de un año.

Las principales causas de muerte en ese grupo de edades fueron las complicaciones del parto pre término, malformaciones genéticas y afecciones perinatales.

Resultados que traducen la dedicación diaria y el sacrificio de muchos profesionales desde los consultorios médicos de la familia hasta los servicios hospitalarios, con la intervención decisiva de la Maternidad Provincial, la sala de Cuidados Perinatales, Obstetricia, Parto, Neonatología y  la Unidad de Cuidados Intensivos.   Lee el resto de esta entrada

Una lumbre que no se apaga

tributo_fidelLlegan de muchas partes. Es una caravana de batas blancas. Son médicos, enfermeros, estomatólogos, licenciados… que abrazan una misma vocación, un mismo ideal. Es 3 de diciembre y encuentran en este, su día, la oportunidad de enaltecer una profesión que salva vidas. Esta vez, también vienen en “cuadro apretado”, pero el dolor empaña los ojos, entristece el alma; es inevitable. Falta la figura del líder, el hombre que hizo de la salud un derecho de todos.

A la par de la tristeza, también emana ese sentimiento de serle fiel a su legado. La salud pública es uno de los pilares principales de esa obra que soñó desde el Moncada, y materializó tras el triunfo revolucionario. En Las Tunas, como en todo el país, niños y adultos morían por enfermedades curables, no había programa de atención materno-infantil, del escolar, de los trabajadores.

Aquí solo existían 18 médicos en las zonas rurales y 53 en los barrios de la ciudad; de 24 enfermeros, solo ocho eran graduados. De manera similar ocurría con otras especialidades. La gran mayoría de los servicios médicos eran privados (clínicas y consultas particulares); las pocas unidades estatales carecían de las más mínimas condiciones de atención general a los ingresados.

Hoy, en esta provincia, los indicadores hablan por sí solos de los avances. Las instalaciones de servicio médico rural, de los policlínicos, hospitales, centros profilácticos y de tratamiento especializado prestan asistencia gratuita. Cada año se logran bajos índices de mortalidad infantil y la esperanza de vida al nacer es de 79 años.Las personas tienen acceso a  exámenes médicos periódicos, vacunación general y otras medidas preventivas. Se desarrollan  planes de divulgación sanitaria y muchos otros programas que exaltan este sistema social.

Fidel no solo habló de la calidad técnica, sino de la humana. “[…] como si fuera su hijo, como si fuera su hermano, como si fuera su esposa, como si fuera sus padres (…) Así, con ese principio, debe trabajar un trabajador de la salud, porque no es cualquier trabajo (…) no hay nada tan sensible al ser humano como las cuestiones que se refieren a la salud”.

Su preocupación constante por la formación y superación de la personal data desde los primeros años de la Revolución. En la inauguración del Complejo de Salud “Ernesto Che Guevara” expresó “… me imagino el futuro: un nuevo centro de formación de especialistas altamente calificados,  de nuevos médicos para satisfacer las necesidades de nuestro pueblo […]”. Sus palabras se hicieron realidad con la creación de facultades médicas en las localidades, devenidas hoy en universidades de Ciencias Médicas.

El anheloimages de convertir la salud en un bien de cada ciudadano fueron bases de su concepción solidaria e internacionalista. Actualmente los colaboradores tuneros presentan asistencia en más de 50 países.  “Ni una sola vez, a lo largo de su abnegada historia revolucionaria, nuestro pueblo dejó de ofrecer su ayuda médica solidaria (…) Nosotros demostraremos que hay respuesta a muchas de las tragedias del planeta.  Nosotros demostramos que el ser humano puede y debe ser mejor…”, expresó en la constitución del contingente Henry Revee.

Y porque preservar sus ideas también significa prolongar la vida, su ejército de batas blancas, aquí en Las Tunas, en Cuba y más allá, este 3 de diciembre Día de la Medicina Latinoamericana, sella un pacto de fidelidad. La lumbre que encendió ya nadie podrá apagarla,  la salud es y será un derecho del pueblo.

.

Las Tunas abraza a Fidel

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

“Papá grábalo todo” escuché entre la multitud, una hora antes de ver pasar el cortejo fúnebre con la cenizas de nuestro Fidel. Supe que era un niño de seis años, su mamá que también estaba a la espera, lo comentó a un señor: “está despierto desde la madrugada y exigió que pusiéramos el despertador, no quería perderse este momento.

Niños, jóvenes, ancianos se dieron cita desde muy temprano en las calles tuneras, convocados por el amor a su líder para abrazarlo en un último adiós. Por más de cuatro horas el pueblo esperó al Comandante, ni el sol ni el agotamiento físico mitigaron el ímpetu de tanta gente, esa necesidad de tenerlo cerca para despedirlo en su viaje a la eternidad.

Quienes vivimos este día, también hicimos historia. Y en la posteridad, los libros hablarán de las emociones, el dolor, las lágrimas, el silencio…Y quizás los pioneros del mañana logren conmoverse  entre versos, escritos, anécdotas. Pero esta sensación que estremece el pecho, la muchedumbre desbordante y las voces multiplicadas en un  ¡YO SOY FIDEL!; eso simplemente no se puede contar, hay que vivirlo, hay que sentirlo.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Después de su paso, sobrevino un vacío, esa sensación de pérdida; lágrimas en los ojos, madres consolando a sus pequeños, ancianos llevados de las manos, una ciudad entristecida…

Hoy Las Tunas dice un hasta siempre a su Comandante invicto. Y quienes le amamos preferimos recordarlo así, con una sonrisa, en lo más alto del podio, eterno timonel de este barco.

Siamesas unidas por amor a Fidel

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Mayelín

“Yo no conocí al Comandante personalmente, pero le debo mucho a esta Revolución. Mi mamá llevaba dentro de su carnet de impedida y de identidad una foto de Fidel. Antes de fallecer –hace ya cinco años- se quitó el oxígeno y dijo: ¡Viva Fidel!”, recuerda  Mayelín Téllez Bruzón, siamesa nacida en Las Tunas.

Y no faltaban motivos a la señora Adelina para dedicar su último pensamiento al hombre, artífice del desarrollo de la Salud en Cuba. El 18 de diciembre de 1973, esta mujer dio a luz a unas siamesas, unidas por el abdomen. Días después, fueron intervenidas en el hospital Lenin de Holguín, por un equipo multidisciplinario encabezado por el doctor Rafael Vázquez.

indice

Mayelín y Maylín

Las niñas se convirtieron en las primeras sobrevivientes a una separación quirúrgica en Latinoamérica. El suceso, uno de los más trascendentes en la historia de la medicina cubana, se hizo realidad gracias al desarrollo de esta ciencia tras el triunfo revolucionario en enero de 1959.

“Nos conmovimos mucho con la muerte de nuestro líder y hablo también en nombre de mi hermana Maylín. Precisamente ayer conversé con el médico que nos operó en el Lenin, al que también le estamos agradecidas.”

A estas féminas se les ve caminar las calles de Las Tunas sanas y felices. Ambas son madres y si algo las une más allá de la sangre, del amor, es sin dudas, la gratitud infinita con Fidel. Ellas también son hijas de esta obra que se llama Revolución.

images

 

El abrazo que impulsó a Lídice

OLYMPUS DIGITAL CAMERAEl llanto se traga de a poco su voz. La muerte de Fidel lacera; estruja, fragmenta el corazón. Mira al alrededor y descubre un auditorio enjugando lágrimas. Algo muy dentro, la impulsa a seguir; y lo consigue. Sus relatos traen de vuelta al líder; se siente allí, más vivo que nunca. Quienes la escuchan agradecen el gesto.

“Me hubiese gustado compartir este testimonio en otras circunstancias, hoy lo hago con orgullo, pero también con inmenso dolor”, expresa Lídice Leyva Marrero, funcionaria de Promoción y Educación para la Salud.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

“Tuve el privilegio de conocerlo en el 2003 antes de viajar a Venezuela para prestar colaboración médica. Se reunió con nosotros alrededor de tres horas; él se sentía orgulloso de su ejército de batas blancas.

Después en otro salón donde tuvimos la oportunidad de conversar con más cercanía y le dije: Comandante yo dejo a mi hija de cuatro años y eso me tiene muy deprimida, pero con un abrazo y un beso suyo estoy segura que podré enfrentarlo de otra manera. Fidel me cogió por el brazo y me dio un beso y un abrazo, que los llevaré por siempre.”, recuerda con emoción.

Y a Lídice, la suerte le acompaña. La oportunidad que tantos cubanos deseábamos, tocó dos veces a su puerta. Ella es, sencillamente, una mujer privilegiada. “La segunda vez que lo vi fue antes de partir hacia Pakistán. Yo iba bajando una escalinata junto a un grupo de profesionales de la salud, como soy pequeña mis pasos eran cortos y el guardaespaldas me empujaba. Él se percató y me dijo: venga para acá conmigo para que no la empujen más.”

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

A la obra revolucionaria, echa a manos de Fidel, esta mujer debe algo más que su formación como médico, su vida. “Nací ocho años después del triunfo de 1959 en una familia humilde. Mi deuda va más allá de haberme hecho médico, llegué de mi misión en Venezuela con una enfermedad oncohematolológica, y el tratamiento de un mes vale 2000 dólares. En otro país me hubiese muerto porque no puedo pagarlo; sin embargo en Cuba es gratis. Estaré eternamente agradecida a esta Revolución y a nuestro líder.”

 

Fidel por siempre en los profesionales de la Salud

indicppeCon Fidel nació una nueva esperanza. Los humildes de entonces se aferraron con fuerza a sus promesas de joven rebelde y revolucionario. Allí, en una sala de juzgado, frente a un Tribunal de Justicia con la sola compañía de sus convicciones y el dolor de la pérdida de tantos hermanos, retrató la Cuba de entonces. Aquel alegato de autodefensa se convirtió en un programa político que trazó el camino de la Revolución.

Denunció la situación de la salud del pueblo de la época. Y no faltaron esfuerzos para cambiar esa realidad tras el triunfo de 1959. De aquel panorama desgarrador de muerte y enfermedades solo queda el recuerdo. Ahora las personas tienen acceso gratuito a los servicios médicos, y se desarrollan programas para mejorar cada día la calidad de la asistencia.

Médicos, enfermeras, estomatólogos, tecnólogos… hoy agradecen su formación a nuestro líder, impulsor de la salud en el país y el mundo. Muchos lloran su muerte. Es inevitable. Pero también se sienten más comprometidos a seguir su obra.

“Gracias al él hemos podido lograr una educación gratuita, salud y forjarnos como jóvenes del futuro. Su muerte nos impactó a todos. Ahora nos toca seguir su ejemplo”, dijo a 26 Yaditza Hidalgo Gómez, licenciada en enfermería.

Marcelis Melo Pérez, licenciada en medicina transfusional, también comparte sus impresiones. “Desde que nací conozco la Revolución,  llevo 17 años como militante de la juventud. Soy nacida en un barrio de Jobabo y mi abuelo fue combatiente. De no haber sido por Fidel, hoy no sería médico. A él agradezco todo lo soy. Al saber la noticia de su muerte lloré mucho, aquí los padres de los  niños ingresados en terapia intensiva del Pediátrico también estaban muy afectados.”indice

En otras tierras tuneros que cumplen misión internacionalista, también sintieron el dolor profundo de la pérdida. Desde Qatar, el estomatólogo Omelio Fontaine Machado tampoco podía creerlo. “Al amanecer supe la noticia y quedé consternado, se me hizo un nudo en la garganta. Soy consciente de que vive en cada cubano formado por esta Revolución, pues nos motivó a estudiar y forjarnos como hombres de bien. Y sobre todo a los que integramos el gran ejército de las batas blancas.”

“Firmamos el libro de las condolencias en la embajada de Cuba en Qatar. Los más de 450 miembros de esta brigada estamos dispuestos a reafirmar las conquistas y cumplir con nuestro deber de brindar asistencia en Cuba y en cualquier parte del mundo.”, agregó Fontaine.

Los estudiantes también tienen mucho que agradecer. “Todas la generaciones de cubanos consideramos a Fidel como una figura histórica, artífice de muchas obras. Lo hemos tenido por años y ahora nos corresponde acostumbrarnos a vivir sin él, sin dejar morir sus ideas”, expresó Rafael David Bonet, estudiante de cuarto año de la carrera de Medicina.

Yenny Pérez Álvares, metodóloga de trabajo educativo de la carrera de Medicina refirió: “El hecho de que la vida tenga límites no significa que uno esté preparado para la muerte de seres amados como lo era y lo es Fidel. De él nos queda el legado, su deseo de hacer de los trabajadores de salud hombres de ciencia. Seguiremos formando personal médico y brindando nuestros servicios cada día con mayor calidad”

 

El privilegio de compartir con Fidel

15218392_1159139100866636_1440348025_nRostros sorprendidos, lágrimas, sentimientos encontrados, impotencia, desconcierto… y más. Fidel ha muerto. Nadie lo esperaba ni siquiera sus  enemigos. Se fue, así, en silencio, sin tiempo a las despedidas. Y ese adiós nunca existió, porque su partida no es el final de la vida, sino un paso a la inmortalidad. Ahora está aquí, multiplicado en miles de cubanos y hermanos de otras naciones.

Su personalidad despierta diversas lecturas. Y cada quien guarda un Fidel propio, independiente a esa figura artífice de cambios trascendentales que traspasó las fronteras de Cuba. Aquellos que compartieron con él, aunque solo fuera por breves instantes, hicieron realidad el sueño de muchos de los que anhelábamos abrazarlo.

Ese inmenso privilegio lo tuvo Lenia Caridad Romero Figueredo, especialista en  Medicina General Integral, durante la despedida del segundo grupo que cumpliría misión internacionalista en Venezuela en el año 2003. “Ya lo esperábamos, pero entró sin que nadie se percatara. De repente estaba frente a nosotros. Conversó por horas sobre nuestro trabajo y la responsabilidad de haber sido el grupo seleccionado para ayudar al pueblo venezolano. Nos llamó ejército de batas blancas.

Me besó y me puso la mano en la cabeza diciendo que esperaba lo mejor de nosotros. Su mano se sentía pesada. Yo le dije que se despreocupara, que no lo íbamos a defraudar. Fue una emoción indescriptible, siento mucho orgullo de haberlo conocido.”

15207806_115917ii0684196811_353602156_nPasaron 13 años de aquel encuentro. Lenia cumplió su compromiso con nuestro líder; su talento también lo puso al servicio de  los pacientes de Haití y actualmente brinda colaboración en Brasil. Allí recibió la triste noticia que marcó a todos los revolucionarios del mundo.

“Lo supe a las tres de la mañana,  por un correo que pasó mi coordinador. No pude conciliar el sueño, me levanté y llamé a mis compañeras. Lloramos la gran pérdida, aún estamos impactadas. Pienso en Fidel como el guía que nos inculcó valores y principios que hacen hoy de nosotros mejores personas y profesionales. Transformó la nación y puso la salud al servicio de los humildes; algunos de los logros son el bajo índice de mortalidad infantil y el aumento de la esperanza vida al nacer.”

Para Lenia, la mano de Fidel sobre su cabeza selló una responsabilidad de por vida. “Nada va a cambiar, ya no está entre nosotros físicamente, pero su legado vive en nuestros corazones. El accionar diario –acorde con su pensamiento- será la mayor prueba de fidelidad”.

Nuestro gigante invencible partió. Eso es un hecho, como también lo es que pasó a una dimensión superior; la eternidad. Y poco a poco su imagen se confunde  en el verde de este caimán, el azul de este cielo, el trinar de un pájaro, las aguas de los mares… Vuelve a la carga, esta vez desde el silencio, y no necesita un cuerpo ni una voz; porque sencillamente Fidel habita en nosotros, Fidel es Cuba, es América, es el mundo, es Revolución.