A la Salud… de Caridad

Foto 1Como una “obra de caridad” –y no es juego de palabras- ha sido interpretada la decisión de Caridad Pilar Palmero, vecina de Anacahuita, en el norteño municipio de Manatí, al ofrecer una de las dos habitaciones de su hogar para facilitar la labor de la doctora y del enfermero, cada vez que llegan a esa intrincada comunidad, en visita de terreno.
En los 25 años que acumula trabajando con la salud del ser humano, el licenciado en enfermería Rolando Tamayo nunca había sido testigo de cómo, por voluntad netamente familiar, parte de una vivienda puede convertirse en oportuno local al servicio de la medicina y de la comunidad.
“Cuando le dije a nuestro delegado del Poder Popular que quería ofrecer un cuarto de mi vivienda para esa función, se sorprendió un poco, me miró y dijo: ¿De verdad estás dispuesta a donar esa habitación? ¡Claro que estoy dispuesta! -le respondí.
“¿Por qué lo hice? En primer lugar porque soy una mujer agradecida. Yo vivía en una casita bastante mala, cerca del río, con todos los peligros que puedas imaginar. Fui afectada por ciclones y me dieron la oportunidad de levantar esta nueva vivienda; recibí ayuda de la cooperativa, de mi familia, de los vecinos. En todos estos años he visto cómo la Revolución no da lo que le sobra, sino que comparte lo que tiene. Y yo quise hacer lo mismo.
foto 2“Nunca he olvidado mi origen: soy hija de una madre y de un padre muy humildes. Vivo en esta zona desde que nací, hace casi medio siglo. A lo largo de 23 años trabajé como obrera agrícola, en todas las labores de la caña… Lo menos que podía hacer era ofrecer el primer cuarto de mi casa para que fuera usado a favor de la salud de todos nosotros.”
Aún cuando no reúna las condiciones totalmente idóneas para un servicio como ese, la habitación permite ahora un desempeño más cómodo y apropiado por parte de la joven doctora Arianna García Peña y del enfermero Rolando Tamayo, así como la segura presencia allí de una mesa para examen ginecológico, pesas para bebitos y personas adultas, tallímetro, cinta métrica y otros medios que intervienen en la atención primaria a la población.
¿Hasta cuándo el hogar de Caridad permanecerá así, al servicio de todos?
“Mientras haga falta” —afirma con una sonrisa de este a oeste la bondadosa campesina. Y, como para que no quede la menor duda en cuanto a tiempo, recalca: “La doctora y el enfermero pueden venir a trabajar ahí mientras yo esté viva…. y también después que me vaya de este mundo, si fuera necesario.”

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Publicado el abril 18, 2013 en Uncategorized. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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