Rompiendo el silencio

“La violencia contra las mujeres es siempre una violación de los derechos humanos. Es siempre un delito. Es siempre inaceptable. Ocupémonos de esta cuestión con toda la seriedad que merece no sólo en este Día Internacional, sino cada día.”

                                                                           Mensaje del Secretario General Ban Ki-moom en el día Internacional de Eliminación de la violencia contra las mujeres.

 

índiceLa mirada sumisa y perturbada de Odalys trasluce su miedo interior. Pareciera que en cualquier instante va a estallar su ira, pero continúa ahí, inmóvil, con la esperanza de que su suerte un día cambie. Su esposo Saúl, la considera un objeto doméstico del cual pude disponer a su antojo. Ella justifica las acciones inescrupulosas de este hombre y desfallece ante las constantes suplicas y supuestos arrepentimientos. Así trascurre su vida, una vida lastrada de golpes, acosos, bochornos, abusos sexual y lo peor es que, sin percibirlo arrastra a su única hija a compartir ese infierno.

Si bien es cierto que en Cuba el atropello a las féminas no es un mal generalizado, ni alarmante como en los países de América Latina, no podemos permanecer de espaldas a esta realidad. Los rostros de la violencia son diversos, y a veces solo se asocian a las agresiones físicas, cuando existen otras manifestaciones como la sexual y la sicológica que pueden ser tan o más perjudiciales.

La humillación, el descredito, el acoso, la amenaza, el obligar a presenciar o participar en algún tipo de relación sexual y el frenar o impedir la superación profesional de la mujer son formas de agresión sicológica. Los abusos sexuales es otro de los signos más frecuentes de maltrato, incluso dentro de las relaciones de pareja; los esposos se creen con el derecho de poseer sexualmente a sus esposas, aún cuando ellas no están dispuestas o no lo desean; esto también es un delito, una violación.

Igualdad, un derecho universal de la mujer

Para eliminar el ultraje hacia las mujeres, la comunidad internacional ha requerido de la implementación de políticas que posibiliten la equidad entre ambos sexos. Quizás, el logro más significativo en esta lucha, sea la declaración del 25 de noviembre como Día de la Eliminación de la Violencia contra la mujer. Esta iniciativa responde a las actividades, que el movimiento feminista realiza desde 1981, en conmemoración al asesinato de las hermanas Patria y María Teresa Mirabal en 1961, durante la dictadura de Leonidas Trujillo en República Dominicana.

Muchos han sido los contextos internacionales en los que se ha abogado por la mujer, sin embargo persiste la discriminación como una marca histórica que devine de la cultura patriarcal. Y es que las mujeres continúan siendo excluidas en muchas pimagesartes de mundo, sin percibir que esta situación atenta contra el desarrollo de los países.

En nuestra nación la realidad es diferente, las mujeres se incorporan a la esfera pública y son beneficiarías de las conquistas revolucionarias. A pesar de ello existe la violencia en todas sus aristas, con predominio de la emocional, esencialmente en el ámbito intrafamiliar.

Una de las causas fundamentales de las agresiones domésticas en Las Tunas es el alcoholismo. En todos los municipios están identificadas las áreas de mayor incidencia para poder dirigir las acciones educativas y preventivas.

Hoy perduran las creencias erróneas de asociar al victimario y a la víctima con el nivel de escolaridad. Ello no influye en que sea o no agresor, lo que sí interviene es el haber crecido en una familia violenta, pues el individuo asume esta conducta como un patrón.

Consecuencias

Los efectos producidos son a largo plazo y constituyen siempre un atentado a la dignidad de los afectados, degrada la autoestima, la autonomía, autorrealización, autodeterminación, y trae consecuencias en la respuesta sexual, tales como la anorgasmia, difíciles de superar.

A las féminas les cuesta mucho esfuerzo cambiar el ciclo de la violencia. El proceso inicia con la acumulación de tensión, luego se exterioriza y materializa hasta el punto de llegar al asesinato. Por último llega la llamada luna de miel descrita por Leonore Walker, como una conducta de arrepentimiento del golpeador. El nuevo comportamiento amoroso del marido hace que ella permanezca en el matrimonio. Después del período de reconciliación el hombre vuelve a golpearla, lo que ocasiona que muchas pierdan el control y ataquen al conyugue.

Entre marido y mujer…

Las Convenciones a favor de los niños y las mujeres han roto la línea divisoria entre lo público y lo privado en materia de violencia doméstica, convirtiendo la problemática en un asunto de derechos humanos, tal como se refiere en el libro “Nuevos perfiles del Derecho de Familia”. Esta visión permite al Estado intervenir, respetando la autonomía de la voluntad, en las circunstancias donde un individuo se encuentre en relación de desventaja o desigualdad.

La población necesita asumir esta problemática como una cuestión social, donde todos los organismos estén implicados. En ocasiones no existe sensibilidad ante estos hechos y es necesario combatirlos para que no se perpetúen, ni se asuman como modelo a seguir.

¿Dónde acudir para recibir orientación?

En nuestra provincia existen equipos multidiciplinarios en todas las áreas de salud, integrados por sicólogos, siquiatras, enfermeras, trabajadores sociales que están capacitados para tratar estos trastornos.

La Federación de Mujeres Cubanas (FMC) también aboga por la plena incorporación de las féminas a la sociedad. Existe como mecanismo de trabajo la casa de orientación a la mujer y a la familia, lugar ideal para la reflexión, pero es preciso que los afectados decidan buscar la ayuda.

Protección legal a las mujeres

En el aspecto jurídico, existe protección hacia los individuos que son sujetos de actos violentos, desde nuestro código de familia donde se establece las relaciones paternos filiales y fundamentado en la Constitución, donde consta que todos los ciudadanos gozan de iguales derechos en lo económico, político, cultural, social y familiar. Además en materia penal se contempla la discriminación por cualquier motivo, como un delito.

Cuando las mujeres efectúan la denuncia inicia un proceso, pero si es retirada se archiva el expediente, es decir no se investiga. Es común en muchos casos que esto ocurra y se debe fundamentalmente a que la victima teme verse envuelta en un proceso legal, piensa que no se repetirá esa conducta, intenta proteger al hombre porque es el padre de sus hijos o teme que el esposo se ponga más violento.

A pesar de las posibilidades que brinda la dirección del país, todavía existen mujeres que justifican a sus esposos y mantienen una relación de dependencia económica.

Un día cambia tu vida

Ninguna mujer está obligada a permanecer bajo el manto de la violencia, depende de nosotras mismas la decisión de ser felices y brindar a los hijos una vida alejada del maltrato y la intimidación. No se convierta en una de las Odalys que transita por las calles, y si por casualidad usted ya está viviendo ese tormento, aún está a tiempo para decir basta y romper los muros del silencio.

 

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Publicado el noviembre 25, 2015 en Uncategorized. Añade a favoritos el enlace permanente. 1 comentario.

  1. Una vez existía alguien quien yo creía que iba a ser para siempre. Hasta que afortunadamente salí de ahí. Sin más allá ni más acá. Lo cierto es que al hombre se le puede perdonar todo, pero nunca un maltrato. Si lo hace una vez lo hará una, dos y las veces que le de la gana si se lo permitimos.

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