Archivos Mensuales: enero 2017

Salud, sin mitos

imagesCarlitos fue siempre la alegría de su hogar. Durante la crianza, madre, abuela y tía no escatimaron en mimos, y todas las cosas que le molestaban instintivamente dejaron de hacerlas. Cuando la doctora del consultorio le dijo que había que lavarle el pipi al bebé, y todos los días y echarle el pellejito para atrás con cuidado, la idea fue desechada ipso facto.

Ya más grandecito un médico quiso corregir el problema de Carlitos. A consecuencia de la manipulación el pene se le irritó mucho y nunca más volvieron a tocárselo, hasta que la mamá descubrió que estaba tan cerrado que ya le molestaba orinar.

En el Hospital Pediátrico de esta ciudad le practicaron la circuncisión. Toda la familia estaba aterrada porque por no cumplir con lo establecido el niño fue sometido a una operación con anestesia general, que siempre incluye un riesgo considerable para la vida, además de una dolorosa recuperación.

¿POR QUÉ MI HIJO TIENE EL PENE CERRADO?

La mayoría de las madres en algún momento se hacen esa pregunta y algunas no saben qué hacer. La respuesta es sencilla: casi la totalidad de los niños nacen así, es lo que se llama sinequia balanoprepucial (adherencia del prepucio al glande) condición fisiológica, normal dentro del desarrollo del infante y desaparece espontáneamente con el crecimiento, a través de ejercicios, erecciones y de la higiene general. Lee el resto de esta entrada

Para que las madres abracen a sus niños

llleLas Tunas fue la única provincia del país que no reportó fallecimientos maternos durante el 2016, resultado que avala el talento y esfuerzo de los profesionales de Salud del territorio.

En ello fue determinante la Comisión de Atención  a la Materna Crítica que actuó de manera oportuna para ofrecer diagnósticos oportunos a las pacientes en estado de gravedad.

Níyima Corps Agüero, subdirectora de la Maternidad del hospital Ernesto Guevara de la Serna explicó a 26 que durante el pasado calendario, los especialistas recibieron capacitación a través de cursos nacionales e internacionales. Ello les otorgó un nivel científico superior para enfrentar el quehacer diario.

“Ofrecemos buena asistencia a la materna critica; todas las pacientes que llegaron complicadas a la maternidad hoy comparten con su bebé”, apuntó Corps.

Desde allí se organizan nuevas estrategias para disminuir la tasa de mortalidad infantil que cerró el 2016 en 4,1 por cada mil nacidos vivos, inferior a la media nacional de 4,3. “Logramos completar tres especialistas por equipo e incrementar el número de residentes para perfeccionar el tratamiento a la población”.

La especialista enfatizó en la necesidad de integrar todos los factores para mantener el resultado y disminuir el indicador de mortalidad infantil. “El tema del embarazo en la adolescencia, por ejemplo, debe tratarse desde la misma familia, el sistema educacional y las organizaciones políticas y de masas. Cuando esa muchacha -incluso menor de edad- llega a una institución médica, ya está embarazada y los riesgos son mayores para la madre y el bebé”.

Otro de los asuntos medulares es la realización de la cesárea. Se tomó la decisión de discutir en colectivo los diferentes casos antes de una intervención quirúrgica; que no sea la opinión de un galeno, o de un solo equipo de guardia; teniendo en cuenta los riesgos que implican para el feto no nacer por vía transvaginal; y también para su mamá.

Nuestra intención –concluyó- es mejorar cada día el servicio e incrementar la satisfacción de las familias. Para ello debemos reforzar la comunicación médico paciente y de esa manera responder de manera oportuna a las inquietudes e insatisfacciones.”

 

 

Para salvar el futuro

OLYMPUS DIGITAL CAMERAMariana nació a las 27 semanas con un peso inferior a los 700 gramos. Su madre sufrió una preeclampsia grave y tuvo que ser intervenida de inmediato. Aunque las posibilidades de supervivencia de la pequeña eran mínimas, los profesionales de la sala de Neonatología del hospital Ernesto Guevara de la Serna, lograron mantenerla con vida.

“Para mí –recuerda la mamá- fue muy duro e impactante saber que mi hija estaba en un estado crítico. Tenerla ahora entre mis brazos es un verdadero milagro. No sé ni cómo agradecer la dedicación, el amor y el talento del equipo médico”.

Mariana es una de los tantos recién nacidos que pasaron en el 2016 por esta sala de cuidados intensivos neonatales y que hoy disfrutan del abrigo familiar. Allí fueron atendidos niños de un peso inferior a los 1000 gramos y prematuros extremos por debajo de las 28 semanas de edad gestacional con un alto índice de supervivencia.

El pasado calendario se caracterizó por la alta morbilidad, asociada con la prematuridad extrema, las infecciones de inicio precoz, trasmitidas por la madre al bebé, y otras complicaciones. También se atendieron niños con infecciones adquiridas en la comunidad, causadas por la administración de infusiones de medicina verde a los pequeños, sin conocer su concentración. Los especialistas recomiendan la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses de edad.

En la sala de Neonatología del hospital Guevara, no faltan los deseos de mejorar la calidad de la asistencia. Ana Nastia Tamayo Ortiz, jefa del servicio, expuso que la atención se extiende más allá del servicio, una vez egresados son rehabilitados en la consulta de neurodesarrollo hasta los cinco años.

Para quienes laboran allí es una satisfacción entregar un niño saludable a sus padres. Así refirió  Inalvis Fonseca, enfermera con 20 años de experiencia en la Neonatología. “Es la verdadera muestra de que valió la pena el sacrifico y las noches de desvelos junto a ellos. Permanecemos  más tiempo en esta sala que en nuestra casa y duele mucho cuando algo sale mal, lloramos la perdida junto al familiar”.

 

Los rostros del milagro

OLYMPUS DIGITAL CAMERAA las  2:20 de la madrugada del 25 de septiembre de 2016 se escucharon los  primeros llantos de Fabianne Andrea. Nada sorprendente para quienes a diario son testigos de tantos alumbramientos. Sin embargo, Olga Lidia, la madre de la pequeña, no borra de su memoria aquel sonido que le devolvió las esperanzas.  ¡Su niñita estaba viva!

“A las 27 comencé a expulsar líquido y me hicieron cesárea. Los médicos me habían explicado los riesgos para la bebé, por eso al escucharla gritar me dije: nació con vida. Tan solo pesó 950 gramos y fue trasladada de inmediato a Neonatología, donde pasó casi un mes ventilada”.

Aunque ya han pasado algunos meses no logra contener las lágrimas.  “Estoy con mi niña gracias al esfuerzo y al desvelo de todo el equipo. No encuentro la manera de mostrar mi agradecimiento”. Entonces, mira a la pequeña dormida sobre su pecho y le regala una tierna sonrisa. Es un momento mágico, solo de ellas, madre e hija unidas por amor.

Los protagonistas de la felicidad que hoy goza Olga Lidia son también responsables de la alegría de muchas otras féminas en esta provincia. El recién concluido calendario registró  cinco mil 919 nacimientos, 701 menos que en el 2015 y una tasa de mortalidad infantil de 4,1 por cada mil nacidos vivos en menores de un año.

Las principales causas de muerte en ese grupo de edades fueron las complicaciones del parto pre término, malformaciones genéticas y afecciones perinatales.

Resultados que traducen la dedicación diaria y el sacrificio de muchos profesionales desde los consultorios médicos de la familia hasta los servicios hospitalarios, con la intervención decisiva de la Maternidad Provincial, la sala de Cuidados Perinatales, Obstetricia, Parto, Neonatología y  la Unidad de Cuidados Intensivos.   Lee el resto de esta entrada